LOS MIGRANTES CON EL MINISTRO DE TRABAJO
El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales de España, Jesús Caldera (i) y la secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, conversaron con algunas de las personas que ayer presentaron sus solicitudes en la última jornada para acogerse al proceso de regularización de inmigrantes.
Españoles esperaban 700.000 solicitudes
MADRID EFE
Las solicitudes presentadas por los inmigrantes para obtener su regularización en España ascenderán a 700.000, anunció ayer el ministro español de Trabajo, Jesús Caldera.
El día en el que concluyó el plazo del proceso de regularización de extranjeros abierto en febrero pasado, el Ministro español calculó que esa cantidad “supone casi el 90% del total de empleo sumergido que había en España”. Hasta el viernes en la noche se había receptado 632.394 peticiones según el Ministerio de Trabajo.
‘Inspección de trabajo, detrás empresarios’
MADRID EFE
La secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, quien en declaraciones a la cadena de televisión privada CNN precisó que desde ahora no se va a utilizar mano de obra irregular, señaló que “la inspección de trabajo estará detrás de los empresarios” en una acción continuada que se adopta con el fin de evitar el fraude.
Además dijo que el proceso, iniciado a ritmo lento el pasado 7 de febrero (con una media de 1.800 peticiones diarias en la primera semana), ha sido un éxito por la cifra de peticiones, por el consenso y el diálogo.
1’700.000 extranjeros viven ilegales
MADRID EFE
Las autoridades españolas consideran que aproximadamente 1’700.000 extranjeros viven en España en situación irregular, entre una población total de 44 millones de personas, pero solo unos 700 mil podían aprovechar el proceso de regularización, una de cuyas condiciones es haberse empadronado en un municipio español antes del 8 de agosto del 2004.
Este proceso fue considerado muy restrictivo por los colectivos de los “sin papeles”, de los que 400 reclamaron al gobierno en Barcelona.
Dos ecuatorianas contentas
BARCELONA AFP
“Me quedé sin empleo cuando me quise acoger a este último proceso de regularización”, lamentó Claudia Ramírez, una ecuatoriana de 35 años, empleada del hogar. “Pero, por suerte, una vecina de mi antigua empleadora me contrató y si tengo suerte podré trabajar”, añadió a la salida de las oficinas de la Seguridad Social de la Gran Vía Carlos III.
Más tranquila parecía Sonia Delgado, otra ecuatoriana, de 40 años, que cuida de una anciana.
“Lo que más feliz me hace es que, por fin, podré viajar a mi país y ver a mis hijos. Hace cuatro años que los veo crecer a través de videos y fotos”, explica.
Casi 50 mil peticiones presentaron ayer los inmigrantes en toda España
Madrid EFE
Las peticiones presentadas hasta las 19h00 de ayer alcanzaron en España las 48.849, el número más alto registrado hasta la fecha, informaron fuentes del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. En la Comunidad de Madrid, el número de peticiones asciende a un total de 10.240, la cifra más alta del día en todo el territorio nacional y también la más elevada alcanzada en esta misma región.
Desde el comienzo del proceso de regularización de los trabajadores inmigrantes, que se inició el pasado 7 de febrero, las comunidades de Madrid, Cataluña y Valencia han liderado el número de peticiones, con más del 60% del conjunto nacional.
‘Me han explotado mucho, pero se acabó’
MADRID AFP
“¡Voy a hacer muchas cosas...!. Lo primero, sacar una tarjeta bancaria!”, asegura Raúl, un ecuatoriano a quien acompaña su esposa, Rosa Elena, con quien está casado desde hace “27 abriles”. Raúl es plomero y confía en que los papeles en España pondrán punto final a la situación de explotación laboral a la que se ha visto sometido desde hace tres años. “Me han explotado mucho”, se lamenta.
Raúl y Rosa Elena piensan que dentro de unos años volverán a Quito. “Y, como no podemos dejarles bienes a nuestros hijos, queremos que estudien”, explica esta mujer que dejó en Ecuador a sus dos hijos de 27 y 24 años.
“Lo primero que haré es comprarme un piso”
MADRID AFP
“Lo primero que quiero hacer es comprarme un piso” (apartamento), explica Ángela Rojas, una boliviana de 34 años, que estuvo haciendo cola desde las seis y media de la mañana para entregar su solicitud de regularización en el populoso barrio de Usera, sur de Madrid.
Casada con Raúl Sánchez, también boliviano oriundo de Cochabamba, la pareja está hace tres años y medio en Madrid con sus dos hijos, una pequeña minusválida de cuatro años y el niño de 12 años.
Ambos confían en que con los papeles podrán favorecer la recuperación física de su hija, que no ve ni camina.