Enormes pérdidas económicas están causando en cultivos y plantaciones agrícolas de siete provincias de Ecuador las lluvias que azotan al país desde hace tres semanas, revelaron este viernes organismos de socorro.
Las precipitaciones afectan amplias zonas de las provincias costeras de Manabí, Esmeraldas, Los Ríos y Guayas, así como de Pichincha en la sierra y de Orellana y Zamora Chinchipe en la Amazonía.
Un balance inicial de daños suministrado por la Defensa Civil y la Cruz Roja Ecuatoriana señala que alrededor de 8.500 hectáreas están cubiertas por las aguas desbordadas de varios ríos y que unas 300 viviendas están anegadas.
Por lo menos 3.000 personas, en su mayoría campesinas, han perdido sus haberes.
La Defensa Civil informó que el jueves por la noche un fuerte temporal inundó el caserío de Lagarto en la provincia de Esmeraldas, cerca de la frontera con Colombia, donde el río del mismo nombre se desbordó destruyendo cultivos y cubriendo parte del casco urbano.
Una de las zonas más afectadas es la de Manabí, al suroeste de Quito, donde las autoridades dijeron que temen epidemias por la inminente presencia de focos de reproducción de insectos transmisores de dengue y paludismo.
A su turno, José Luis Santos, director del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno del Niño, dijo que la estación lluviosa en Ecuador se extenderá hasta finales de mayo en la zona norte de Ecuador (cerca de Colombia) e indicó que las lluvias cederán al sur (cerca de Perú) la próxima semana.
El gobierno anunció la entrega de 500.000 dólares para atender las emergencias en Manabí.