El ministro de Economía, Rafael Correa, ratificó ayer la afirmación de su subsecretario Pablo Dávalos, quien calificó por la mañana, en la Presidencia de la República, como “agenda oculta” al Programa de Vigilancia Intensivo, firmado durante la administración de Lucio Gutiérrez con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Este programa sirve de base para que el resto de organismos multilaterales –especialmente los bancos Mundial (BM) e Interamericano de Desarrollo (BID)– desembolsen los créditos para el país.
“El gobierno anterior sí tenía una agenda oculta con el FMI, que se conoce con el nombre de Programa de Vigilancia Intensiva”, afirmó Dávalos. El ministro, por su parte, dijo que al gobierno anterior “solo le faltó regalar las islas Galápagos”.
Fuentes de los organismos multilaterales rechazaron esas aseveraciones y, aunque aseguraron que las relaciones con el Gobierno se mantienen, en este mes habrá reuniones “de alto nivel”.
Correa se reunió con el presidente de la Cámara de Comercio de Quito, Blasco Peñaherrera, quien le manifestó su apoyo, especialmente en las reformas al Feirep.
Aunque el proyecto para la nueva distribución del Feirep está listo, el Ejecutivo analiza la viabilidad política de enviarlo, la próxima semana, como urgente-económico.