Miles de inmigrantes se acercaron ayer a los ayuntamientos de las localidades donde residen, muchos después de pasar la noche en la fila, para pedir un certificado del padrón que acredite su residencia en España antes del 8 de agosto del 2004.
La validez de este certificado de “empadronamiento por omisión” (mecanismo para quienes no están inscritos en el padrón) fue anunciada por el gobierno el pasado día 14 como requisito para que los inmigrantes puedan acogerse al Proceso de Regularización vigente entre el 7 de febrero y el 7 de mayo.
En Madrid, donde ante el elevado número de peticiones la Seguridad Social decidió abrir dos oficinas con horario ininterrumpido, no hubo aglomeraciones para solicitar el empadronamiento por omisión, pero sí dudas y confusión entre los centenares de inmigrantes que se acercaron a las juntas de distrito.
No entendían muchos por ejemplo que se aceptara para acreditar la estancia una orden de expulsión y no una cuenta bancaria, y algunos, como Janeth, ecuatoriana residente en España desde hace dos años y medio, se lamentaban no haber traído a sus hijos, porque su certificado de escolarización les habría sido útil.
Las aglomeraciones se registraron también en los ayuntamientos de Murcia, Zaragoza y Almería.
Entre los documentos válidos para la Regularización figuran la copia de solicitud de empadronamiento denegada, tarjeta de asistencia sanitaria de un servicio público de salud, copia de solicitud de escolarización de menores, o una copia de solicitud de asilo.
Según el gobierno español ya son 386.173 inmigrantes, la mayoría ecuatorianos, quienes han presentado su solicitud de regularización.
El 97,53% han sido admitidas, 103.000 solicitudes son de inmigrantes ecuatorianos.