Un derrame de combustible registrado tras el encallamiento del barco pesquero costarricense Inmarsa I en la isla Seymour (Galápagos), en la noche del viernes, ya fue controlado, indicó el capitán del puerto Óscar Párraga.
La embarcación encalló al norte de esa isla mientras llevaba entre 1.300 y 2.000 galones de diésel. Párraga señaló que una porción del combustible fue recogida manualmente en las últimas 48 horas con la ayuda de dispersantes químicos, mientras que otra parte -no cuantificada- se dispersó y se evaporó por la acción del sol.
“No ha sido un impacto duro (...). El derrame no fue tan severo, la mayor parte lo reciclamos. Recogimos todo el combustible que pudimos”, aseguró Párraga.
El incidente hizo recordar el desastre producido en el 2001 cuando el buque cisterna Jéssica contaminó las aguas de las islas con 240 mil galones de combustibles diésel y búnker, por una mala maniobra de su tripulación que hizo varar el buque.
El derrame del Jéssica en la isla San Cristóbal no fue combatido a tiempo, pero el combustible se evaporó antes que causara daños graves en el ecosistema.