Los pobladores de Anchayacu, en el cantón Eloy Alfaro, al norte de la provincia de Esmeraldas, temen que se produzcan brotes epidémicos debido al desbordamiento del río Onzole, que el pasado martes anegó ocho viviendas y la cancha deportiva.
Nixon Quiñónez, presidente de la Junta Parroquial, dijo que aunque bajó el nivel del agua, “las calles han quedado convertidas en verdaderos barrizales, hay agua estancada y necesitamos que se realice la fumigación urgente”.
También se reportaron inundaciones en San Agustín, Guapilar, Las Cruces, Zancudo, Arenales y otros poblados, donde se registraron pérdidas de sembríos y la muerte de decenas de animales.