Miércoles 13 de abril del 2005 Sucesos

Rescatan a doméstica masacrada

http://src.eluniverso.com/2005/04/13/0001/10/files/81346-2253-f0250.jpg

Se trata de una empleada doméstica que presenta heridas y hematomas en el cuerpo. La Policía la rescató de la casa de sus jefes, en Urdenor I.

Una empleada doméstica acusó a sus patrones de abusos y torturas que incluso llegaron al nivel de quemarle su lengua.

La supuesta víctima, Orfelinda Azucena Salvatierra Sellán, fue rescatada por miembros de la Policía de la casa de sus patrones, ubicada en Urdenor I.

Patricia Paredes Moncayo y su esposo, Julio Morante Sánchez, quien está preso, son los acusados.

Una joven que laboraba como empleada doméstica en una vivienda del norte de Guayaquil denunció una serie de agresiones físicas y psicológicas que  sufrió supuestamente por parte de sus empleadores.

La víctima es Orfelinda Azucena Salvatierra Sellán, de 22 años, y los acusados son: Patricia Paredes Moncayo y su esposo, Julio Morante Sánchez, quien se encuentra detenido en los calabozos de la Policía Judicial del Guayas (PJ-G).

Recostada en la cama de una  clínica del norte de la ciudad, donde es atendida por las heridas y hematomas que presenta en distintas partes del cuerpo, Orfelinda señala que la historia de maltratos a la que fue sometida por los esposos Morante Paredes se inició en agosto del 2004.

Meses antes, la joven, oriunda del cantón Olmedo (provincia de Manabí), viajó a Quito para ingresar en una agencia de empleos de la capital en donde fue contratada por la pareja que en junio del mismo año la llevó a su casa ubicada en la ciudadela Urdenor 1, manzana 101, villa 48.

Señala que al principio no la agredían, pero dos meses después comenzaron los malos tratos que justificaban cuando encontraban algo de polvo en los lugares que había aseado. “La cónyuge del señor Morante me asestaba cachetadas en el rostro”, dice en el escrito.

Agrega que Paredes le daba golpes en la cabeza con una botella de cerveza que le produjeron heridas que cicatrizaban por sí solas y que para castigarla utilizaba un cuchillo y un revólver con los que la amenazaba de muerte.

“La señora Patricia de Morante, luego de que terminaba su período de menstruación, por dos ocasiones me obligó a comerme los paños con su sangre”, acota.

Entre otras cosas, Orfelinda indica que en octubre pasado su ex patrona le quemó la lengua con un tenedor de cocina y con un martillo le golpeó la cabeza, lo que le produjo otras heridas. Asegura también que bajo amenazas la pareja la obligó a confesar que cometió delitos de robo que nunca sucedieron.

El jefe de la Policía Judicial del Guayas, teniente coronel Rafael Yépez, informó que alrededor de las 15h00 del lunes pasado la joven fue sacada de la casa de sus empleadores con la intervención de la Policía que detuvo a Morante.

Este Diario buscó la versión de la acusada Patricia Paredes Moncayo, quien no fue apresada, pero en su domicilio una mujer que se identificó como su hija aseguró que no se encontraba y desconocía a qué hora iba a llegar.

Moradores del sector que prefirieron no identificarse aseguraron haber escuchado insultos de la pareja y gritos de la joven a la que supuestamente mantenían encerrada.

Al momento, Orfelinda es cuidada por sus hermanas: Alicia, Narcisa y Georgina, quienes llegaron desde Olmedo para seguir acciones penales en contra de los esposos.

OTRO CASO

21 DE JULIO DEL 2000
Lorena Rosales Chóez, de 19 años, también fue víctima de sus patronos. Según la denuncia que la joven presentó en ese entonces, la extrema pobreza la obligó a trabajar como empleada doméstica, pero tres semanas más tarde sus patrones la culparon de haberse robado un par de aretes y le aplicaron torturas.

La humilde joven, que habitaba en el cerro Mapasingue, fue a trabajar puertas afuera en la ciudadela Puerto Azul, en casa de Antonio Mercado y María Vélez, a quienes acusó de haberla desnudado y esposado con las manos hacia atrás, rellenado la boca con algodón y papel higiénico, y amordazado con la jerga de trapear el piso. Además, dijo que la arrastraron, golpearon y patearon en la cabeza, tras amenazarla con un revólver, un cuchillo con manopla y un alicate.

Sucesos

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.