La Comisión de Derechos Humanos de México pidió el domingo pasado al gobierno que gestione la suspensión del patrullaje fronterizo en busca de inmigrantes ilegales que realiza la milicia civil en Estados Unidos, por considerarla una expresión de “intolerancia, barbarie y salvajismo”.
El presidente de la comisión, José Luis Soberanes, dijo que el proyecto voluntario Minuteman está al margen del control de las leyes de Estados Unidos y contraviene lo dispuesto en diversos tratados internacionales.
“Antes de lamentar una agresión e incluso la muerte de un mexicano a manos de este grupo, esta comisión nacional considera inaplazable la intervención del gobierno mexicano por la vía diplomática para gestionar ante las autoridades federales de la Unión Americana la suspensión de las actividades de Minuteman”, dijo Soberanes citado en un comunicado. Unos 400 voluntarios, algunos armados, vigilan la frontera.