Este lunes inició la séptima semana del paro de la salud y la expectativa se centra en el día de mañana, pues los galenos decidirán si se levanta la medida de hecho o por el contrario, se radicalizan posiciones frente al régimen.
Las puertas del Eugenio Espejo, en Quito, se mantienen en las mismas circunstancias que hace ya mes y medio, con decenas de familiares de pacientes que no pueden ingresar y esperan por varias horas junto a la entrada del hospital, escena que se repite en la mayoría de los centros hospitalarios públicos en todo el país.
En el mismo centro, varios médicos se encontraban reunidos analizando la propuesta del gobierno de no cancelar horas extras y exigir a los que tengan responsabilidades administrativas que laboren ocho horas, con el mismo sueldo de cuatro.
Rosario Bonilla, presidenta de la Federación de Médicos de Pichincha, indicó que “se analizará el acta transaccional propuesta y de acuerdo a ello se procederá a solucionar el paro o sino nosotros continuaremos con nuestra medida de hecho.”
Una de las propuestas del Ejecutivo es de pagar la deuda, que asciende a 15 millones de dólares, por plazos. “Nos han propuesto el pago de un porcentaje este año y el resto de la deuda en cuatro años, cosa que los médicos no podemos aceptar”, sostuvo Bonilla.
No obstante, entre el Gobierno y la Federación de Médicos del Ecuador se ha llegado a un consenso con el tema de los escalafones. Luis Felipe Sánchez, presidente de la misma, dijo que “la federación ha decidido permanecer en esta escala catorce, porque así lo determina la ley de carrera civil”.
Sin embargo, en ese punto hay diferencia con los médicos de Pichincha que se muestran reacios a aceptar esa propuesta y advierten que el pago debe ser de forma inmediata.