Un lote de 2.108 armas decomisadas en diferentes operativos realizados por miembros de las Fuerzas Armadas (FF.AA.) en todo el país, fue fundido ayer y convertido en varillas de acero.
La destrucción se realizó en la empresa de aceros Andec-Funasa, ubicada en el Guasmo Sur, donde estuvo presente el jefe del departamento de Control de Armas del Comando Conjunto de las FF.AA., coronel Manuel Samaniego Madero.
El arsenal, que consistía en 1.250 revólveres, 658 cartucheras, 150 pistolas con alimentadora, 50 carabinas y repetidoras, y 11 chalecos antibalas fue colocado en una gran cesta metálica que arrojó las armas sobre un horno eléctrico.
Samaniego explicó que la destrucción del armamento se la realizó en cumplimiento del artículo 87 de la Ley de Control de Armas, que dice que luego de 90 días de retenida un arma, esta debe ser destruida si no la reclama su dueño.