Gobierno emitió un decreto que permite exportar las aletas de esas especies, capturadas de manera incidental.
El rechazo de organismos de conservación mereció ayer el decreto presidencial que prohíbe la captura del tiburón, pero permite la comercialización y exportación de aletas provenientes de la pesca incidental. Este fue suscrito por el presidente Lucio Gutiérrez el sábado pasado.
Fundación Natura, a través de su presidente, Xavier Bustamante, aseguró que este decreto permitirá que la pesca ilegal se la justifique como incidental (no dirigida).
El ministro de Ambiente, Juan Carlos Camacho, dijo que se busca combatir el mercado negro.
Fundación Natura solicitará al Gobierno que prohíba totalmente la exportación de aletas de tiburón.
En menos de siete meses, el Gobierno pasó de prohibir totalmente la exportación de aletas de tiburón, a ratificar la prohibición, pero con una salvedad: se permitirá la comercialización y exportación de aletas provenientes de la pesca incidental, es decir no dirigida.
El 12 de marzo pasado, el presidente, coronel Lucio Gutiérrez, suscribió el decreto, que norma la pesquería incidental del tiburón.
El decreto prohíbe la pesca específica de la especie en todo el mar territorial, pero permite la comercialización y exportación de aletas provenientes de la pesca incidental, “entendiéndose como tal la captura del tiburón en faenas de pesca con artes y sistemas dirigidas a otras especies bioacuáticas”, dice el documento.
Xavier Bustamante, presidente de Fundación Natura, advirtió que el decreto deja un margen para que la pesca ilegal se justifique como accidental.
“Se va a decir que son muchísimas toneladas de aletas que han sido pescadas incidentalmente, y se fomentará la afectación a esta especie de una manera radical”, manifestó Bustamante, quien recordó que en septiembre pasado la Fundación Natura felicitó la iniciativa del Gobierno de prohibir la exportación de aletas.
“¿Si ya se dio el paso y se cerró la puerta, por qué nuevamente se abre? ¿Qué presiones existen?”, interrogó Bustamante, y agregó que en el país muy pocas personas se benefician de la comercialización de las aletas. Mencionó que solamente tres ciudadanos extranjeros que viven en la Costa se benefician de la actividad.
Juan Carlos Camacho, ministro del Ambiente, señaló que se resolvió permitir la exportación de aletas provenientes de la pesca incidental para combatir el mercado negro. Señaló que es inevitable que los pescadores artesanales capturen tiburones de manera incidental.
Ante la posibilidad de que la pesca ilegal se confunda con la incidental, Camacho expresó que el Instituto Nacional de Pesca tiene la tarea de establecer un plan de acción de conservación y manejo de la especie.
La subsecretaría de Pesca, en cambio, tiene 60 días para elaborar un sistema de control de la comercialización del tiburón capturado incidentalmente.
Camacho aclaró que en la reserva marina de Galápagos se mantiene la prohibición total de la pesca de tiburón. Con respecto a las denuncias de la organización ambientalista Wild Aid de que el 80% de las aletas exportadas del Ecuador tienen su origen en Galápagos, sostuvo que el Ministerio inició una investigación para corroborar los datos.
Según Wild Aid, entre 1997 y 2003 el Ecuador exportó 850 toneladas de aletas de tiburón, lo cual equivale a 1,7 millones de capturas.
ESPECIES
NO AL PALANGRE
El decreto presidencial prohíbe la pesca cuyo objetivo específico es el tiburón, en todo el territorio nacional. No permite el uso del palangre tiburonero y todas las artes y sistemas de pesca para capturar la especie.
PROTECCIÓN DE ESPECIES
Se prohíbe además la captura de ejemplares de las especies de tiburón ballena, tiburón peregrino y tiburón blanco.
PAGOS POR ALETAS
Los exportadores de aleta de tiburón deberán cancelar $ 1,50 por cada kilogramo del producto, que se destinará al sistema de control de desembarques que debe implementar el Instituto Nacional de Pesca.