El despido de la trabajadora Viviana Barcia, de 25 años, quien sufre de invalidez, desató una pugna entre los discapacitados de Esmeraldas, la Defensoría del Pueblo y el Municipio de Atacames.
Barcia fue despedida del cargo de oficinista 1 del Departamento de Avalúos y Catastros del Municipio, junto a 17 trabajadores más, supuestamente dentro de una reingeniería del personal que realiza el nuevo alcalde de ese cantón, Freddy Saldarriaga.
Víctor Hugo Troya, presidente de la Red de Discapacitados de Esmeraldas, dijo que su organización está en defensa de Barcia, quien sufre de parálisis en la mitad de su cuerpo y necesita del trabajo. Agregó que Barcia tiene nombramiento en el Municipio.
Los discapacitados plantearán un recurso de amparo constitucional contra el Municipio de Atacames, para que se deje sin efecto el despido.
El Municipio ya ha llamado a trabajar nuevamente a Barcia, a quien ahora pretenden darle un contrato.