Los ecuatorianos, quienes convocaron a los encierros en lugares públicos para exigir al gobierno español flexibilidad en el proceso de regularización, fueron los mayores ausentes entre un centenar de extranjeros que iniciaron ayer una medida de tres días.
Unos cien paquistaníes y una veintena de ciudadanos españoles que apoyan a los inmigrantes se tomaron dos iglesias con la finalidad de solicitar al gobierno español la regularización sin condiciones de todos los extranjeros.
Entre uno de los pocos ecuatorianos estaba el guayaquileño Alfredo Urbano Torres. “Me mantengo gracias a la solidaridad de algunos amigos”, explicó y agregó que la situación se complica porque los empleadores despiden a los extranjeros que no tienen papeles. Otra ecuatoriana, Jacqueline Varas, se quejó de falta de convocatoria de la asociación ecuatoriana Llactacaru, organizadora de la medida.