Una cosa es hacer reportajes de viajes y otra, muy distinta, irse de paseo llevando una cámara. A esto último se dedica el programa ‘La Televisión’ desde hace rato. En 15 años hemos visto a los miembros de la tropilla Ehlers divirtiéndose en los cinco continentes, entregados a glamorosas sesiones de peluquería en Nueva York, tomando clases de cocina afrodisíaca en Jamaica, vacilando el patín gótico en Berlín, surfeando en Australia, en fin.
Hoy, el programa cuenta con una nueva contratación que le permite añadir un vistoso elemento al paseo con cámara: la modelo. Freddy Ehlers regresó a la India, uno de sus destinos favoritos, esta vez acompañado de María Susana Rivadeneira, que luce tan fotogénica junto a los altorrelieves místicos de los templos guptas (o lo que fuese). La Miss Ecuador ofrece un complemento visual irresistible (la suave manera como se inclina ante la estatua de Gandhi, por ejemplo) cada vez que Freddy se va de notas lírico-vegetarianas.
Por lo demás, su conversación se mantiene en el nivel exigido por esta clase de paseos: bajo rasante. Como las observaciones que intercambian mientras atraviesan el país por carretera:
Ma. Susana.- Como manejan del otro lado, produce un shock porque van tan rápido que parece que se van a chocar.
Freddy.- Además está lleno de camellos y de tractores.
Ma. Susana.- Sí, pero los camellos aguantan tanto calor. Y además es muy económico para ellos transportar todo por medio de sus camellos.
La trivialidad y la fotogenia son los rasgos esenciales del paseo con cámara. Por eso, Freddy Ehlers no podía encontrar mejor compañera de viaje. Fíjense cómo nos presenta María Susana al último descendiente de los maharahas del Rajastán:
“Este señor es un príncipe, bueno, viene de una familia real. Ya mismo vamos a ver una foto del papá de él, que era el rey. Y esta es la casa del rey”. Qué bonito.