Jueves 03 de marzo del 2005 Crónica de TV

Sí, quiero

“¿Cómo voy a hacer yo si un día me caso?”, se pregunta Marián Sabaté. Su preocupación tiene un claro fundamento: “Mi novio –explica– odia las cámaras, la prensa y todo lo relacionado con el qué dirán y el espectáculo”. Eso sí que es un problema. Y lo digo en serio, sin sombra de ironía. Porque el lugar que Marián ocupa en el mundillo de la farándula le impone obligaciones. Una de ellas: su (eventual) matrimonio no solo debería ser un acontecimiento social, sino un espectáculo televisivo. ¿Cómo que no nos van a transmitir en vivo la boda de Marián si hasta la de Alfaro Moreno con Yesenea Mendoza nos pasaron? Y eso que ninguno de ellos tiene un show que lleve su nombre. Una de dos, pues: el novio o el rating. Así de claro.

Y mejor que vayan pensando cómo sorprendernos. Porque el atardecer en Punta Carnero que eligieron los Moreno Mendoza estuvo, hay que decirlo, bien a la altura del amor que se juraron. Y Marián no puede ser menos. Si el futbolista contó entre sus invitados a Carlos Muñoz Insua, en representación de su canal, y Galo Roggiero, en nombre de su equipo (fue este último quien le expresó sus más fervientes “deseos de solidaridad humana”), la animadora no podrá dejar de invitar a Marcel Rivas, por el canal, y Abdalá Bucaram, por el partido, para que al menos le mande un abrazo telefónico.

Porque el espectáculo depende de los contrayentes, desde luego, pero sobre todo de su capacidad de convocatoria. Y un mensaje de Abdalá a la distancia es lo mínimo que Marián se merecería en tal circunstancia. Y nosotros también, claro. Y que ningún novio trate de arruinárnoslo. Digo yo: ya que las estrellas de TV viven en un país tan chiquito que no tienen adónde apuntar las cámaras, como no sea a sí mismas; ya que han tenido el descaro de convertir las obligaciones sociales de una minoría en lo que hay que ver en la televisión, lo menos que podemos exigir a cambio es un poco de circo, ¿no? Aunque sea malo.

Crónica de TV

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.