La abogada de Gílber Antonio Chamba, conocido en Ecuador como El Monstruo de Machala y actualmente en la cárcel como presunto autor del asesinato de una joven en Lérida (noreste de España) ocurrido el 24 de noviembre pasado, pidió ayer su libertad al considerar que “no hay pruebas suficientes para mantenerlo en prisión preventiva”.
En la vista celebrada en la Audiencia de Lérida, Teresa Collado, abogada defensora del ecuatoriano, insistió en la insuficiencia de las pruebas, entre ellas las huellas del acusado halladas en la bolsa de plástico que cubría el cadáver de la estudiante española María Isabel Bascuñana, similar a las utilizadas por Chamba en la limpieza del aparcamiento en el que trabajaba como vigilante.
Por el contrario, tanto el fiscal como la acusación particular subrayaron que hay pruebas suficientes para mantenerlo encarcelado.
La Fiscalía consideró que “hay riesgo de fuga”, pues en el momento de su detención en diciembre pasado la Policía requisó al ecuatoriano Chamba dos billetes de avión para salir de España.
La Audiencia de Lérida decidirá en los próximos días si mantiene la prisión preventiva para el acusado o si decreta su libertad provisional.
El Monstruo de Machala, llamado así por haber asesinado y violado en Ecuador a ocho mujeres, fue arrestado tras aparecer el cadáver de Bascuñana, de 21 años, dentro del maletero de su propio coche en Lérida.
Las pruebas presentadas por las fuerzas de seguridad al juzgado de instrucción fueron suficientes para que la magistrada encargada del caso decretara el ingreso en prisión del detenido.
Flor María Jaramillo, madre de Chamba, evitó ayer referirse a este pedido de la defensa. Vía telefónica desde Machala (provincia de El Oro), Jaramillo indicó que “hay que esperar para saber lo que dicen los medios internacionales”.
El embajador de Ecuador en España, Francisco Carrión, aseguró ayer a este Diario que la situación del ecuatoriano compete exclusivamente a la justicia española y que este caso no se convertirá en diplomático.
Chamba, de 43 años, se declaró inocente del crimen, durante una comparecencia efectuada el 17 de diciembre anterior, que duró más de cuatro horas en un juzgado penal de Lérida (Cataluña).