La iniciativa española de regularizar a miles de inmigrantes ha enojado a socios comunitarios como Holanda y Alemania, porque una vez que los inmigrantes ilegales consiguen la documentación, tienen el derecho de desplazarse sin restricciones a otros países del bloque.
En tanto, el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, dijo que el Gobierno español ha promovido el proceso, ante una situación “insostenible”.
Moratinos insistió en la necesidad de una política común de inmigración en la UE.
“Cualquier gobierno responsable no puede ignorar la realidad”, dijo Moratinos al aludir a la masiva presencia de trabajadores en situación irregular.
Según el Ministro, el Ejecutivo ha respondido “política y jurídicamente a una situación insostenible con los principios de ética y responsabilidad”.
Defendió una política común de la Unión Europea en esa materia, aunque reclamó el derecho de España a aplicar políticas de inmigración dentro de sus fronteras, máxime mientras no exista un criterio europeo común al respecto.