En ciertos diarios de la ciudad se publican diariamente avisos, ofreciendo sus servicios sexuales jóvenes, que han adoptado eso para subsistir.
Son lugares céntricos, no locales públicos; estarían en edificios de apartamentos ocupados por familias, y según esos avisos, se trataría de prostíbulos sin permisos que no debían de dárselos por estar en zonas residenciales y centrales de la urbe.
José Severo Cevallos J.
Guayaquil