La decisión de Perú de no presentar en conjunto con Colombia y Ecuador una propuesta a Estados Unidos en materia de propiedad intelectual en el marco de la negociación del TLC, no significa que haya divergencias entre los andinos sobre el tema, señaló un vocero oficial.
El jefe del equipo negociador de Ecuador, Cristian Espinosa, salió al paso este miércoles de versiones en el sentido de que existiría una fractura entre los países andinos en el tema de propiedad intelectual, y dijo que si bien Perú comparte la propuesta, "considera que no es el momento de presentarla".
"La discusión entre los países andinos radica en la oportunidad de presentar el texto (propuesta), porque Colombia y Ecuador consideran que el momento adecuado para hacerlo es éste, y Perú no puede sumarse a esta presentación en el día de hoy", precisó Espinosa en conferencia de prensa.
"No es que Perú piense diferente, lo que pasa es que dentro de su proceso de consulta interna todavía tiene que llegar a una fase adicional. Pero de hecho el representante peruano nos ha entusiasmado para que vayamos adelante y presentemos la propuesta, porque eso le ayudará a tomar una decisión", agregó.
El funcionario ratificó que "si bien Perú no presentará la propuesta este miércoles, el negociador peruano reiterará que el texto que se estará presentando fue elaborado entre los tres países".
Espinosa anotó que situaciones como la del texto de propiedad intelectual se presenta "en otras áreas de la negociación con sus variantes y especificidades".
"Nos dicen que negociemos juntos, negociamos juntos. Después nos dicen que no toda la horma sirve a todo el mundo por igual, y cuando queremos hacer el traje a la medida, entonces nos dicen que por qué nos separamos. Estamos tratando de satisfacer todos los intereses y al mismo tiempo mantener este fortalecimiento de la comunidad andina", expresó Espinosa.
El tema de la propiedad intelectual es particularmente importante porque de él se deriva la situación de los medicamentos, sobre los cuales Estados Unidos -donde se encuentran las multinacionales farmacéuticas- pide mayor protección.
En la práctica eso significa que se impide la distribución de genéricos, mucho más asequibles para los más pobres.