Tanto para las mujeres que eligen este método como para las que no tienen otra posibilidad, lo ideal es conocer los riesgos y saber cómo solucionarlos a tiempo. Un alto porcentaje de mortalidad materna es consecuencia directa de la mala atención durante el parto y el puerperio.
A partir del vuelco hacia la medicina natural, un porcentaje cada vez más alto de mujeres optan por tener a sus hijos lejos de los hospitales y más cerca de los antiguos métodos, como parir de cuclillas, en el agua o, simplemente, en el rincón más querido del hogar. Si bien este acto puede tener beneficios emocionales muy significativos tanto para la madre como para el bebé, también puede resultar peligroso para ambos. Según los especialistas, la clave para que todo salga bien cuando se elige esta alternativa, es conocer a la perfección las complicaciones que pueden producirse y saber cómo solucionarlas con rapidez y efectividad. La Organización Mundial de la Salud advierte que las complicaciones durante el parto o el puerperio son, generalmente, la causa inmediata de muerte materna.
Para muchas mujeres, dar a luz en la maternidad o en el hospital es más seguro desde el punto de vista médico y se sienten más contenidas psicológicamente. Pero hay otro grupo muy grande de futuras mamás que por razones ideológicas, socioculturales o geográficas optan por realizar el parto en su casa. En estos casos, es muy importante estar al tanto de las advertencias de los especialistas para impedir que se presenten problemas graves, como los enunciados por la OMS y la OPS.
Los informes aseguran que la demora en acudir al médico es clave y tiene tres fases: demora en tomar la decisión para buscar cuidados profesionales, demora en el trayecto hacia la unidad de salud, y demora en recibir el cuidado profesional requerido cuando el parto ha comenzado.
Parece conveniente incluir en esta relación la morbilidad (enfermedad) causada por complicaciones del embarazo, parto y puerperio y la morbi-mortalidad perinatal, en razón de que una complicación obstétrica puede no terminar en la defunción de la madre o el feto, pero sí en algún tipo de secuela para la mujer o el recién nacido.
Es fundamental, entonces, conocer previamente el sitio escogido para el parto, en caso de no hacerlo en la casa, sus vías de transporte más expeditas y los requerimientos para la admisión de pacientes.
También hay que tener en cuenta, por si hay alguna complicación, los medios de transporte que serán utilizados para llegar a la maternidad y que hay un gran porcentaje de partos que ocurren en la noche, cuando la movilización es escasa o nula.
Otro tema fundamental, aunque la idea sea concebir en el hogar, es saber qué se requiere en las unidades sanitarias para ser atendida rápidamente, en caso de que algo salga mal, y tener un bolso armado de antemano con todos los elementos apropiados para la madre y el bebé.