Condoleezza Rice, tras afirmar que “la historia nos llama”, se hizo cargo ayer de la diplomacia estadounidense como la 66ª secretaria de Estado.
Su agenda está llena de dificultades y potenciales problemas de política exterior, que encabeza la guerra en Iraq, que ha costado ya la vida de más de 1.400 soldados estadounidenses.
A fines de la próxima semana, Rice viajará a Europa, donde intentará recuperar los lazos con los aliados del continente y el Medio Oriente para valorar una negociación entre árabes e israelíes.