Domingo 23 de enero del 2005 Cartas al Director

La marcha del miércoles 26

Soy guayaquileña de 62 años, jubilada, bisabuela y estoy decidida a participar en la marcha convocada por el Alcalde de esta ciudad.

Personas de otras urbes, acogiéndose a la generosidad de Guayaquil, que han venido a vivir y a trabajar en ella, se nos unirán en marcha para apoyar la eficiente ruta por la cual se ha levantado el civismo y autoestima de los guayaquileños, al embellecer y organizar la urbe.

Guayaquil, después del desastre y asco en que la habían dejado, ahora sabe de cuentas claras, y –aunque unos tienen la cachaza de aspirar a un regreso en complicidad con la irresponsabilidad, falta de patriotismo y delirio de poder–  no se deja asustar por  bravuconadas. Saldremos sin temor aunque amenacen con contramarchas carroñeras.

Patricia Chiriboga Martínez
Guayaquil

Existen diferentes maneras de protestar: unos pitan, otros gritan, otros se alocan, se disfrazan o arman bronca.

Las protestas continúan, los implicados ocupan las primeras planas, pero no se prevé ningún resultado que conduzca a una rectificación.

Es necesario cambiar, y una mejor manera de protestar será otra: solo por un día, todos los medios que eviten tener en primera plana, en pantalla, en estudios, o por teléfono, a los protagonistas de la contienda y  desaguisados que todos los días las producen. Y si eso fuera posible por una semana, sería mejor.

Oswaldo León Romero
Guayaquil

¡Tanto atropello! No podemos permitir que nos sigan engañando descaradamente.

Alguien debe poner alto a tanta corrupción. Que el alcalde haga respetar nuestros derechos ciudadanos, sobre todo en lo que tiene que ver con nuestra autonomía económica, por la que nos pronunciamos mayoritariamente a favor y hasta ahora seguimos esperando que se haga realidad.

Demostrémosle al país que sí se puede salir adelante si tal cosa se la hace con verdadero sentido común y mucho amor al país y ciudad. Demostrar con hechos que una provincia bien administrada progresa y genera riquezas; por eso no podemos permitir que nos sigan incumpliendo y engañando en la seguridad ciudadana, la cual es importantísima para trabajar con tranquilidad.

Apoyamos por ello esta marcha cívica de protesta contra el engaño. ¡Hagamos valer nuestros derechos!

José Ponce López
Guayaquil

¿Hasta cuándo no reaccionan los políticos en bien de la nación? Mientras sigan peleándose vivirán una mentira.

Olvídense de las ideas de sus partidos y de lo que les conviene. Todos debemos ser ecuatorianos independientes.

¿De qué sirven marchas en que cada uno salga con sus caprichos? Sentados en unidad de criterios encontraremos soluciones, no gritando por las calles. Hay tantas cosas que requieren atención. Gobernar es como estar al frente de un negocio y parecido a tener un hogar ordenado.

La seguridad, motivo de opiniones, no ha dado la respuesta requerida; la delincuencia se frena dando trabajo, mejorando los servicios públicos, pagando los sueldos. Así evitaremos paros. La seguridad comienza con la educación, la cual es un proceso que hace responsable al niño desde los primeros años. Se habla de producción y poco les importa este país agrícola, petrolero y mucho más, que no se lo atiende ni se escuchan las ideas; porque el orgullo y quemeimportismo hace creer que solo unos pocos piensan.

Lcdo. Enrique Arteaga G.
Guayaquil

Para los que nacimos en esta ciudad y aquellos que no nacieron pero fueron acogidos como guayaquileños, no es desconocida la transformación que ha tenido la urbe.

Remontémonos 12 años atrás para recordar la cloaca en la que fue convertida, y démonos cuenta de lo que es ahora y hacia donde se dirige. Solo los de protervas intenciones dicen lo contrario. Por eso, es loable la marcha cívica que se está programando para el miércoles 26, con los entes representativos de nuestra ciudad. Los que hemos abierto los ojos respaldamos esta marcha. Pena y decepción da escuchar lo de la contramarcha que habrá ese mismo día. Si unos quieren medir la aceptación que tienen, cuentan con los otros 364 días del año para hacerlo, pero solo a unos se les ocurre semejante barbaridad.

Jorge Rodrigo Luna Jijón
Guayaquil

No hay seguridad, inversión, ni trabajo, y crece la delincuencia.

La fuerza motriz más poderosa es la voluntad para transformar nuestra realidad.
Basta que una de estas circunstancias nos haya afectado para estar presente en una marcha cívica exigiendo seguridad. Es la realidad de Guayaquil y de todo el país. Hago un compromiso conmigo y diré presente en la marcha del miércoles 26. No dejaremos que el presente y el futuro se pierdan por un sistema corrupto que prostituye la Constitución.

César Andrade Viteri
Guayaquil

Voy a marchar por convicción propia. Estoy cansada de no poder salir a disfrutar de la ciudad donde vivo por temor a ser asaltada.

Estoy cansada también de los atropellos del régimen, donde los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial están manejados por grupos que lo último que hacen es representar a nuestra patria. Algunos deben tener miedo de las consecuencias de la marcha, y por eso pretenden desviar su objetivo, o pretenden convocar a su marcha a la familia de los Restrepo, o las Dolores, jugando con el dolor ajeno para medir el poder de su convocatoria, o cómo le iría a alguien cuando regrese. Que no hagan vandalismos y nos echen la culpa a los que sí vamos a marchar pacíficamente.

Andrea Peña Vélez
Guayaquil

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