Sábado 22 de enero del 2005 Discovery

La amenaza de las bacterias

Los científicos comenzaron una batalla compleja contra los microorganismos malignos para el ser humano que se han vuelto resistentes y siguen causando millones de muertes en el mundo.

Las bacterias están desenfrenadas. Hay más de ellas en la boca de un ser humano que en la tierra. Por suerte, solo un uno por ciento de ellas son malignas y el resto cumple funciones más que benéficas y útiles para el ecosistema. Sin embargo, estas pocas rebeldes han logrado volverse inmunes a los antibióticos en menos de 50 años, que es el tiempo que lleva actuando la penicilina. Por eso, hoy más que nunca, la prevención es fundamental para lograr revertir una tendencia que tiene a la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas graves, antes erradicadas con vacunas o curadas con antibióticos, como bandera de una batalla en la que llevan ventaja.

Las bacterias son la forma de vida más antigua de la Tierra; poseen una sola célula pero son tan complejas como fascinantes.

Sobreviven y prosperan en los ambientes más rigurosos, en ríos caudalosos, ciénagas, sitios sin luz ni aire y hasta logran salvarse de temperaturas superiores a los 250º C. Además, existe una especie, llamada Deinococcus radiodurans, que puede soportar descargas de radiación 1.000 veces mayores a las que matarían a una persona.

Son microorganismos que se reproducen fácil y rápidamente en condiciones favorables. Este es el principal problema al que se enfrenta la ciencia cuando se trata de bacterias malignas para el hombre.
El hecho de que se
"alimenten" de cualquier cosa, es decir, desde azúcares hasta hierro o la simple luz del sol, las convierte casi en indestructibles. Por este motivo, aprender a convivir con ellas sin morir en el intento es una tarea que desvela a los científicos. En la actualidad, los biólogos combinan diversas drogas permanentemente para lograr matar a aquellas malignas para el hombre, aunque también las utilizan vivas para tratar problemas musculares graves y hasta para quitar arrugas.

Desde que se inventó la penicilina, las bacterias que causaban las enfermedades infecciosas más graves eran controladas con los antibióticos y ya nadie moría por tales causas. Sin embargo, en las últimas dos décadas, los especialistas advirtieron que muchos de estos microorganismos lograron resistir las drogas más fuertes, volviéndose inmunes y hasta alimentándose de ellas. De esta manera, la tuberculosis ha vuelto a convertirse en una amenaza mortal, igual que las nuevas cepas de la bacteria Ecoli (que ha evolucionado y hoy es resistente a todo lo conocido) y la extraña variedad carnívora del grupo A de streptococus.

Para más información, vea Diagnóstico Desconocido el miércoles 26 de enero a las 3 p.m. y a las 11 p.m. en Discovery Health.

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