Hace cuatro siglos, el 16 de enero de 1605, comenzaba a venderse la novela del ingenioso hidalgo.
La obra cumbre de Miguel de Cervantes Saavedra, Don Quijote de la Mancha, aquel hidalgo enjuto que enloqueció por leer tantas novelas de caballería, cumple hoy 400 años, desde que se publicó la primera parte en una imprenta madrileña.
Hace exactamente cuatro siglos, el 16 de enero de 1605, comenzaba a venderse en la librería madrileña de Francisco Robles, la primera parte del Quijote de la Mancha, persona que elevaría al rango de mito la defensa de los más altos principios morales.
Dos fechas barajan los historiadores sobre el momento en que Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) empezó a escribir su novela. 1592 en Córdoba o 1597 en Sevilla, donde el escritor purgaba una pena por deudas al fisco.
Allí habría comenzado a dar forma a las andanzas de Alonso Quijano, un hidalgo de unos 50 años, que perdería el juicio por leer novelas de caballería, a través de un narrador imaginario, Cid Hamete Benengeli, un autor arábigo y manchego.
La primera parte de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, que consta de 52 capítulos, entró en la imprenta de Juan de la Costa en Madrid el 20 de diciembre de 1604.
De esa primera edición europea en castellano partieron ejemplares al nuevo mundo, pero también a los territorios europeos que entonces poseía el imperio español: Italia, Flandes, Bruselas y Lisboa.
Recién en 1612 se hicieron traducciones limitadas al inglés y dos años después al francés, para una clase social adinerada.
La saga de aquel cobarde-heroico montando su caballo Rocinante y su escudero Sancho Panza, que en cambio iba al lomo de su burro, se desarrolló en escenarios de la actual región de Castilla-La Mancha.
El hidalgo Don Quijote hizo allí sus dos primeras salidas. La tercera, íntegramente descrita en la segunda parte del libro que consta de 74 capítulos, publicada en 1615, se aleja de la meseta ibérica y se adentra en Zaragoza y Barcelona, donde el Quijote y Sancho Panza, vieron por primera vez el mar.
En los albores del siglo XXI, Don Quijote de la Mancha es uno de los libros más traducidos después de la Biblia y las obras completas de Lenin, según la Unesco –incluido el gaélico, el javanés y el tibetano–. “Lo más maravilloso de la novela es que a pesar de su humor y alegría, y de su fortaleza literaria, es verdaderamente una novela sobre cómo la gente enfrenta la vida y la realidad”, dijo Edward Friedman, un profesor español experto en Cervantes de la Universidad Vanderbilt de Estados Unidos.
“Pensemos solamente: Personas como yo están aún tratando de escribir nuevos artículos sobre Don Quijote 400 años después”, dijo. Su belleza es la que le permite ser examinado y nuevamente examinado tantas veces. Es tan rico, tan lleno de ideas.
EL LIBRO
POPULAR. La Real Academia de la Lengua Española junto con La Asociación de Academias de la Lengua Española preparó una edición popular de Don Quijote de la Mancha para celebrar los 400 años de la aparición de esta célebre obra de Miguel de Cervantes.
TAPA DURA. Esta edición es de tapa dura y de hoja semibiblia. Contiene 1.249 páginas. Se publicó bajo el sello editorial de Alfaguara y en Ecuador tiene un costo de
$ 9,50. Ya está a la venta. La distribuye el grupo Santillana.
VARGAS LLOSA. El texto crítico y sus notas han sido preparados por Francisco Rico. Lo acompañan un extenso prólogo de Mario Vargas Llosa y estudios de Martín de Riquer y Francisco Ayala.
GLOSARIO. El libro contiene un glosario de 7.000 términos, que acercan la novela al lector actual.
EN ROSARIO. La edición popular de El Quijote tuvo un privilegiado lanzamiento mundial el 17 de noviembre pasado, en el III Congreso de la Lengua Española, que se desarrolló en la ciudad argentina de Rosario.