Dolores Vélez y Dolores Briones, las viudas de las víctimas casuales del caso Fybeca (Carlos Andrade y Guime Córdova), así como Dolores Guerra, la esposa del posible desaparecido (Johnny Gómez) rechazaron ayer las declaraciones del ministro de Gobierno, Jaime Damerval, quien calificó de “indemnización exorbitante” la exigencia de las tres mujeres.
Las Dolores precisaron que no hablarán más “con presidentes, ministros ni gobernadores”. “Lo haremos ante los organismos internacionales. Allí se dirá si fue crimen de Estado o no”, dijo Guerra.
Vélez, la viuda del pastor evangélico, manifestó que “si hubieran asesinado a un familiar del Ministro este no diría que es una indemnización exorbitante. No queremos ayuda económica, porque eso parece limosna; que se guarde ese chanchito (alcancía) del poco dinero para alguna necesidad que él tenga”, indicó.
Sobre el pedido hecho a las Dolores, de que se acerquen a negociar una ayuda humanitaria, Briones reaccionó y dijo: “Nosotras no vendemos el cuerpo de nuestros esposos. La sangre de ellos está aún fresca y pide justicia”.
Dolores Guerra cuestionó a Damerval cuando este dijo que la indemnización del caso Restrepo “es una inmoralidad que no se volverá a repetir”. “Pensé que era una persona pensante y seria. Si a él le mataran un familiar, ¿no pediría indemnización y solo aceptaría una ayuda humanitaria?”, preguntó Guerra.