Las propiedades de la fruta, más su buen precio, hacen de esta un producto apetecible en el exterior.
Aunque el cultivo de la pitaya o pitahaya es nuevo en Ecuador, las expectativas son buenas para las zonas semidesérticas siempre y cuando se siembre pero manteniendo la calidad. “Hablar de un cultivo nuevo no quiere decir que es la panacea para involucrarse en él, es importante tener el mercado asegurado”, indicó Remigio Crespo, administrador de la hacienda Anacardo, en la península de Santa Elena.
Esta hacienda ubicada en Zapotal cuenta en la actualidad con 10 hectáreas de pitaya amarilla de las cuales tiene 6 en producción y 4 en crecimiento. “Aunque no se creía mucho en los resultados que pudiera dar en la Península, hemos podido apreciar que el cultivo se adapta bien a la zona y ya estamos iniciando las primeras pruebas enviando el producto a Europa para dar paso a las exportaciones”, expresó el técnico.
La hacienda Anacardo tiene una producción de 6.000 kilos por hectárea/año, que es bajo en comparación con otros países como Colombia, pero el propósito es elevarla a 20.000 kilos, acotó Crespo.
El precio de venta al consumidor en Ecuador es de 3 dólares el kilo y al productor está entre $ 2 y $ 2,50.
Al inicio del cultivo los costos de producción son altos como en 10.000 dólares, asegura Crespo, quien dice que esta cifra cubre el arranque, incluyendo riego, infraestructura, plantas y alambre. Una vez establecida la explotación, afirma, los costos bajan y estos corresponden a podas, tutoreo o sostenimiento de la planta y recolección.
En la Península están próximos a recoger una de las dos cosechas que obtienen al año, donde se aspira producir 7.000 kilos por hectárea en cada etapa para llenar las expectativas de los mercados internacionales de 14.000 kilos por hectárea/año, aunque la meta es llegar a 20.000 kilos para igualar a Colombia, dijo Crespo.
En el 2004, en las dos cosechas se exportaron 14.000 kilos a un valor de $ 13,3 el kilo y la proyección de los propietarios de la hacienda es aumentar la siembra en diez hectáreas más.
Utilidades de la pitahaya
La planta es utilizada en la industria farmacéutica para la extracción de cactina, que se usa como tónico cardiaco, y el aceite de sus semillas es laxante.
Industrialmente de la pitahaya roja se obtienen tintes para alimentos y medicinas.
El mucilago interno del tallo es medicinal y se utiliza para desórdenes y cálculos renales, también es empleado en ganadería para vacas con retención de placenta y preparado con sal para refrescar al ganado.
Su fruto, por ser cardiotónico, es estimulante nervioso y laxante.
El potencial que esta fruta ofrece para los países productores y comercializadores es prometedor. Las actuales exportaciones de Colombia y Guatemala apenas cubren el 25% del mercado internacional. Los principales importadores de la cactácea son Estados Unidos, la Unión Europea y Japón.