Bebida y algún dulce para reponerse del viaje desde Oriente aguardaban ayer a los Reyes Magos en las casas españolas, donde los niños esperaban los juguetes que Melchor, Gaspar y Baltasar dejaron junto a sus zapatos.
Tradicionalmente, la del 5 de enero es en España la gran noche de los nervios y la magia para millones de niños.
Durante el día, en diversos sectores de España se realizaron cabalgatas y desfiles en tractores, barcos e incluso en esquís -en los lugares de montaña-, para repartir caramelos a los pequeños.
El Día de Reyes es de descanso obligatorio en el calendario español y las familias lo celebran en sus hogares con una cena que incluye platos especiales.