En una vivienda de las calles Ayacucho y Guaranda y en un departamento del condominio Albán Borja, en el centro y sur de Guayaquil, Pilar Valenzuela y Mireya Vélez pasarán la Navidad recordando a su hijo y a su pareja, respectivamente.
Vélez estará buscando respuestas al paradero de su pareja, Erwin Vivar, mientras Pilar Valenzuela, al de su hijo, César Mata, ambos presuntos desaparecidos después del operativo policial en la farmacia Fybeca.
“El año pasado para mí no hubo Navidad. Me encerré temprano en mi casa y no quería saber nada de nadie. Esta vez pienso hacer lo mismo”, señala Valenzuela.
Ella aún recuerda el último 25 de diciembre (del 2002) que pasó con su hijo. “Cenamos en su casa y para la siguiente Navidad habíamos previsto cenar en mi casa porque él era bien comelón y siempre buscaba mi comida”, expresa.
En medio de su dolor de madre, Valenzuela encuentra alivio con los cinco nietos que le dejó su hijo desaparecido. “Cuatro van a pasar conmigo. Ellos me dan alegría y me recuerdan a mi hijo (César)”, comenta con la voz quebrada.
Mientras, Vélez, de 40 años y tía de Seydi Vélez, la acusada de ser cómplice del atraco a la Fybeca, compartirá este día con sus padres, hermanos y su hijo Fernando, de 4 años, el único que tuvo con Erwin Vivar, el hombre que compartió su vida durante ocho años.
“Cuando estábamos juntos él me ayudaba a preparar la cena y los 25 de diciembre regalábamos caramelos y galletas en funditas de celofán a los niños que pedían caridad en la vía a la costa. Este año tampoco será igual”, recuerda.