Rusia lanzó este viernes al espacio un cohete repleto de provisiones para la estación espacial internacional, donde las reservas de los dos astronautas que allí se encuentran están a punto de acabarse, informó una agencia noticiosa rusa.
El Progress M-51 despegó la madrugada de este viernes del cosmódromo de Baikonur, en la remota región de Kazajstán, sobre las 22h19 GMT de este jueves y entró en órbita a 200 kilómetros de la tierra nueve minutos después, informaron las agencias ITAR-Tass e Interfax.
Esta previsto que la nave se acople a la estación el domingo por la mañana. La nave transporta 2,5 toneladas de alimentos, agua, combustible y equipos de investigación para el cosmonauta ruso Salizhan Sharipov y el estadounidense Leroy Chiao, quienes se encuentran en su segundo mes en la estación.
La alarma sobre la escasez de reservas llegó a rusos y estadounidenses a comienzos de este mes.
Funcionarios de la NASA dijeron que a los astronautas les quedaba comida de siete a 14 días después del 25 de diciembre y declararon la situación de crítica.
Un portavoz de la Agencia Espacial Rusa dijo que los astronautas podrían verse obligados a retornar a Tierra si Progress no cumple su misión.
Un equipo independiente está investigando porque se llevó un control tan pobre de las reservas y formas de mejorarlo en el futuro.