Los habitantes de Puerto Villamil, cabecera cantonal de la isla Isabela, vivieron el pasado lunes uno de los días más difíciles de los últimos años. No solo sufrieron durante casi cinco horas por la caída de la avioneta. También soportaron otras desgracias.
Desde el pasado domingo en la mañana, la población estaba aislada telefónicamente del exterior, por un daño en la repetidora de un cerro cercano.
Una vez declarada como desaparecida la avioneta, ninguna información podía intercambiarse por este daño. Todo se lo hizo por los aparatos de radio de los pescadores y la Capitanía del Puerto y Parque Nacional Galápagos.
La mañana del lunes, por una caída, falleció Virgilio Sinche, anciano muy querido en esta comunidad de casi dos mil habitantes.
La población estaba también alarmada por un incendio ese día en un depósito de asfalto del Consejo Provincial.