La economía ecuatoriana "ya puede caminar sola", tras una "importante recuperación" en los últimos años, pero necesita que las instituciones internacionales reflejen ese avance con una mejora de la calificación del país en los indicadores de riesgo, según el ministro ecuatoriano de Economía, Mauricio Yépez.
"Vemos por muchos indicios que el mercado va más rápido que las instituciones", dijo Yépez en una entrevista durante su visita de trabajo en París con reuniones en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Ministerio galo de Economía y la Agencia de seguros para las exportaciones (COFACE).
Yépez también ultimará un acuerdo con directivos del banco Societé Générale, que está dispuesto a conceder créditos libres, sin la garantía de la COFACE y sin seguir el planteamiento de riesgos calculado por la OCDE, para mejorar el sector privado ecuatoriano, explicó el ministro.
Las perspectivas son "buenas" tras las conversaciones mantenidas en ese sentido con "los países amigos", según Yépez, que confía en que su viaje a Francia y España sirva para ayudar a comprender la evolución económica ecuatoriana, con "signos de mejora muy fuertes, incluso a nivel regional, que se han convertido ya en tendencia".
Esa gran recuperación, en un camino de cinco años a partir de la "la profunda crisis de 1999 debida a un cúmulo de errores sucesivos", queda claramente reflejada en los principales indicadores macroeconómicos.
La inflación está totalmente controlada, ha crecido el Producto Interior Bruto, hay superávit en la balanza comercial y se ha disminuido la dependencia del presupuesto estatal respecto a los ingresos por exportaciones petroleras, explicó, al destacar también que en enero próximo, en Nueva York, Ecuador volverá al mercado de capitales en la primera operación de este tipo en 20 años.
"Incluso la relación entre la deuda externa y el Producto Interior Bruto ha llegado a niveles muy aceptables, al pasar del 101% en 1999 al 50% en 2004", indicó.
"Los ecuatorianos hemos hecho un enorme esfuerzo en los últimos cinco años y eso no se ve reflejado en nuestra clasificación en la lista de riesgo del país, que sigue ocupando el nivel 7, el más bajo, en el listado de la OCDE", aseguró.
Además de "informar de primera mano a los Ministerios de Economía de ese avance económico", Yépez espera con su viaje "afianzar las relaciones bilaterales, en particular en operaciones de canje de deuda" y "lograr el apoyo de los países amigos en las políticas con los organismos multilaterales de crédito y para reinsertarnos en el mercado de capitales".
En España, Yépez firmó un acuerdo para el canje de 50 millones de dólares de deuda con proyectos de educación, salud y mejora de vivienda en las zonas más pobres, "siempre bajo el prisma de nuestro Gobierno de que sean iniciativas que aumenten la productividad para mejorar el nivel de vida de nuestros ciudadanos" y evitar en lo posible la salida masiva de emigración ecuatoriana.
Tras lograr acuerdos similares con Alemania e Italia, el ministro espera avanzar también con Francia, "pues las conversaciones mantenidas con las autoridades francesas van en ese sentido".
Durante su estancia en la capital francesa, Yépez también se encontrará con miembros del Club de París, que reúne a los principales acreedores entre los países industrializados y con el que Ecuador alcanzó un acuerdo para reestructurar su deuda en 2003.
"Ahora vengo para decirles que no queremos volver" a su seno, dijo, al resaltar que "incluso proyectamos recomprar parte de nuestra deuda, en especial algunos tramos de la comercial".
Yépez confirmó que los 400 millones de dólares de financiación acordados por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo a Ecuador serán objeto de un programa de vigilancia trimestral que comenzará a finales de este mes.
Firme defensor de la autonomía financiera, el ministro recordó que "Ecuador ha estado sujeto a financiación exclusiva multilateral y por eso hemos necesitado al Fondo Monetario Internacional (FMI), con 18 acuerdos suscritos en los últimos 22 años".
Pero "el FMI es el hospital, al que se debe acudir cuando se está enfermo nos guste o no, aunque, dada la recuperación de la economía ecuatoriana, creemos que ya podemos caminar solos", aseguró.