Jueves 16 de diciembre del 2004 Crónica de TV

Tres para un monólogo

El periodista Carlos Delgado pregunta a Lucio Gutiérrez sobre la naturaleza de las movilizaciones pagadas por el subsecretario de Bienestar Social. El Presidente toma la palabra para responder y, durante los dos minutos siguientes, habla sin parar sobre cualquier otra cosa.

Dice que está gobernando, dice que está tomando decisiones importantes, dice que todo el mundo lo apoya. Y arremete contra los “pelucones”, “hipócritas”, “sepulcros blanqueados”. Es una catarata interminable de palabras. El periodista quiere hablar, pero no puede.

Discurre y discurre Gutiérrez, trata y trata Delgado. En el fondo, no quiere interrumpir. Intenta y se arrepiente: “Presidente...”, “...Presidente, dejamos otra...”, “...Dejamos otra respuesta...”, “...Dejamos otra respuesta...”, “...Señor Presidente, dejamos...”, “...Dejamos... Sssseñor Presidente...”, “...Señor Presidente, dejamos dos respuestas inconclusas”. Tras un minuto y medio de esfuerzos y una buena docena de intentos, el periodista dice sus cuatro palabras.

Es un momento representativo de lo que fue la nueva entrega del programa oficial ‘Diálogo con el Presidente’, que se transmitió este martes por Telesistema y tuvo como anfitriones a Delgado y Luisa Delgadillo, quien repetía experiencia. El programa consiste en que el Presidente diga lo que se le ocurra y los periodistas hagan las veces de apuntadores, como los intertítulos de los noticiarios.

Queda un minuto para que termine el programa. El Presidente habla del precio de la electricidad pero Delgadillo lo interrumpe a gritos: “¿Su ministro de Gobierno va a ser ratificado, Presidente? ¿Su ministro de Gobierno va a ser ratificado, Presidente?”. “Sí”, dice Gutiérrez. Ella se pone tan contenta que hasta hace un ademán de triunfo con la mano: lo logró. Triste papel para un periodista: someterse a los guiones oficiales y justificar su profesión mendigando una exclusiva.

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