El alto contenido de calcio y de vitamina C hace de la uvilla un producto apetecible.
El panorama para los no tradicionales es muy alentador; cada día que pasa vemos que Ecuador es un país con magnífico potencial para convertirse en un gran exportador. Lamentablemente, el miedo y la desinformación no nos permiten hacerlo, expresó Dennis Brito, presidente de Equi Business, empresa que se ha dedicado al cultivo de la uvilla y a la exportación de no tradicionales en la provincia de Pichincha.
Esta empresa, conformada por tres jóvenes emprendedores inició sus actividades hace cinco años y hoy en día cuando se habla de la mala situación del país ellos han crecido en un 60%.
“Nuestra meta no es solamente beneficiarnos nosotros, en la actualidad nos hemos asociado con diez productores ya que el mercado exige cantidades y entre todos tenemos 40 hectáreas de uvilla que es la superficie más grande que tiene el país”, expresó Brito.
Una hectárea de uvilla puede llegar a producir de 12 a 14 toneladas campo abierto al año, más o menos 14 mil kilos que aún es una demanda pequeña para lo que requieren los clientes europeos.
Con esta nueva modalidad de asociación los agricultores corren con los costos de producción y nosotros les brindamos la asesoría técnica y corremos con los gastos de comercialización y exportación y las ganancias y pérdidas las repartimos por igual, indicó el empresario.
Ahora el precio de $ 7,50 el kilo de la fruta en los mercados internacionales tiende a la baja, pero nosotros lo consideramos favorable ya que indica que se está consumiendo mejor y hay más competencia, lo que nos obligará a reducir los costos de producción y de transporte que es el principal cuello de botella que tenemos mientras logramos hacer como Colombia transportar por vía marítima, argumentó.
“En estos momentos Colombia es el principal exportador, sin embargo, creo que en el campo somos más productivos, lo que pasa es que allí se da importancia al producto y ellos tienen ayudas reales”, señaló.
La experiencia de épocas malas y sobreproducción nos enseñó que teníamos que exportar la uvilla procesada y actualmente la estamos deshidratando para las granolas; iniciaremos exportación de uvilla pasa y uvilla en almíbar y dada la calidad de los productos nos han solicitado piña, papaya, pitahaya, plátano barraganete, babaco, yuca, orito y malanga, donde laboramos con pequeños productores.
“Nosotros estamos trabajando solos y enfrentándonos al problema del trasporte con unas tarifas muy altas que nos pueden sacar del mercado por el cambio constante de políticas en las aerolíneas, lo que se ve reflejado en la competitividad ya que esta no es solo producir sino unir un conjunto de cosas que nos hacen mejorar.
La uvilla o uchuva, como se le conoce en Colombia, es muy rica en vitamina C, estudios han demostrado que posee el equivalente al jugo de tres naranjas, además contiene un alto porcentaje de calcio, por lo que la requieren en grandes cantidades los países europeos.
Clemente Vivanco, propietario de la hacienda Cuyambaru, ubicada entre Pifo y Yaruquí, a 30 km de Quito, dijo que la uvilla es un producto no tradicional que se da muy bien en la zona y han tenido el soporte técnico de la empresa que los asesora en toda la parte de producción y poscosecha; añadió que esta es su primera experiencia y se unió al grupo empresarial para tratar de poder exportar su producción por cuanto en esa zona la uvilla es el producto más recomendado debido a los pocos requerimientos de agua de la planta, además es un cultivo de una inversión mediana con buen rendimiento.
“Actualmente tenemos sembrada una hectárea en invernadero y dos en campo abierto.
La producción en invernadero se calcula en el 80% para exportación, 20% para el mercado local y la producción en campo abierto es del 60% en el mercado nacional y 40% en exportación.
“Para tener alternativas en Ecuador, definitivamente hay que trabajar con este tipo de productos”, recalcó el productor.