Los pollos ceden su lugar a los pavos en las perchas de los almacenes de víveres, a casi tres semanas de la Navidad. En los últimos seis años, el país se ha abastecido cada vez más de ese producto desde el exterior y este año no fue la excepción: a octubre pasado ingresaron al país pavos por 560.650 dólares, reportó el Banco Central.
Los primeros compradores han sido las empresas y las asociaciones de empleados; las entregas se harán desde la próxima semana.
Este mes aumenta tanto la venta de pavos que –por citar un ejemplo– la salida de estas aves llega a 2.000 y 3.000 al día del 20 al 27 de diciembre, en la Avícola Fernández. En días normales se comercializan de 10 a 15, dijo Luis Fernández, propietario del negocio.
En el caso de las piernas de cerdo, se duplica la demanda.
El empresario considera que este año será mejor; pues el anterior hubo informalidad que sobresaturó la oferta, por lo que tuvieron que bajar los precios para no quedarse con el producto.
Pero, el negocio no solo es para aquellos que producen e importan; las panaderías se preparan para hornear lo que será la cena navideña. En estos locales se preparan más pollos y cerdos, según los panaderos, porque son más baratos.
Desde el 15 de diciembre, en la panadería de Toño Bravo, en Durán, se empieza a separar turnos para la horneada.
Los 23, 24, 30 y 31 de este mes se tienen buenos ingresos en el negocio que administra Hugo Guerrero. A más de los 180 dólares diarios que genera la venta de panes, se ganan 150 más solo por las horneadas.
Este servicio cuesta de 2,50 a 15 dólares; y a Rubén Bastia también le representa mejores ingresos. Gana entre 40 y 50 dólares adicionales diarios por preparar los pavos en el horno de leña de la panadería donde labora.