La presidenta de la Fundación Payoke, Patsy Sorensen, denunció el viernes pasado que mujeres de algunos países, entre ellas ecuatorianas que han sido víctimas de coyotes y traficantes de personas, están en situación de esclavitud en Bélgica.
Sorensen, quien participó en un seminario sobre la lucha contra el tráfico de seres humanos, informó que su fundación atendió a 22 ecuatorianas que fueron llevadas a Bélgica por coyotes.
Patsy Sorensen hizo un llamado a las autoridades ecuatorianas para que se unan en la lucha en contra de los coyotes, quienes, afirmó, son parte fundamental de la red de traficantes de personas hacia Europa, y solicitó además al Estado la creación de centros de apoyo psicológico para estas mujeres.
Dijo que muchas de esas mujeres son “compradas y vendidas” como un objeto común y corriente, y que ya en manos de sus “dueños son obligadas a prostituirse”, con jugosas ganancias para sus supuestos propietarios.
“Mujeres de rasgos hermosos y figuras esbeltas pueden generar no menos de mil dólares diarios, ganancias que van a manos de los traficantes. Mujeres de este tipo son vendidas a otros países, especialmente asiáticos, a precios altos, ya que su rendimiento económico es bueno”, manifestó Sorensen.
Explicó que las mujeres tienen temor de denunciar a los traficantes, ya que son amenazadas y porque no las dejan ni siquiera salir para que no denuncien su situación.
Expresó que los traficantes obtienen entre dos y cinco mil dólares por “la venta de una mujer”, quien es obligada a aceptar a “su nuevo dueño”, ya que caso contrario es amenazada con el secuestro de sus hijos o familiares.
“La fundación ha podido ayudar a las mujeres, gracias a que se les brinda protección, ayuda psicológica y la posibilidad de legalizar su residencia en Europa. Ellas reciben un tratamiento especial durante 45 días y solamente después de ese tiempo son ellas mismas las que deciden si retornan a sus países o se quedan a residir en Europa”, señaló.
Sorensen expresó que la fundación que ella preside está trabajando para lograr que se incremente el castigo para los coyotes y traficantes de personas, ya que actualmente solo son sancionados con prisión de tres a ocho años y “se está luchando para que la pena aumente a por lo menos diez años de cárcel”.
CONSEJOS
La embajadora de Bélgica en el Ecuador, Beatrice Van Hemeldonck, dio sus recomendaciones para luchar contra el tráfico de personas:
- Aclarar conceptos sobre trata de personas y tráfico de migrantes.
- Incorporar a programas de rehabilitación los activos incautados en operativos contra los coyotes.
- Sancionar el testaferrismo.
- Unificar las leyes y Policías en la región andina.
- Elaborar un manual andino de procedimientos policiales.
- Crear un organismo nacional en este campo.
- Cruzar información de redes internacionales de coyotaje.