No había tiempo para descanso en la pista de la discoteca Fizz, o por lo menos la gente no tenía ganas de sentarse a las 00h50 de ayer.
A esa hora, la canción Our house, del grupo Madness, retumbaba en cada rincón del la disco, pero en cuestión de un par de minutos la melodía era otra. Ahora sonaba Electric blue, de Icehouse. Era una canción tras otra, que inevitablemente trasladaba (a quienes las bailaban) a la década del 80. Se reflejaba en la forma que cada uno vivía las canciones en la pista.
Algunos vestían atuendos de la época actual, otros lucieron con la moda de hace más de 20 años, con pantalones jeans desteñidos, camisetas con colores fosforescentes, copetes, aretes largos, cinturones anchos y demás.
Gente desconocida y conocida (como las actrices cómicas Flor María Palomeque y Tábata Gálvez) se dejaron seducir por la música.
A la 01h00, Santiago San Miguel interrumpe por unos minutos aquel baile, que parecía incesante. A través de un micrófono, San Miguel, el organizador de la fiesta llamada ‘Me quedé en los 80’, anunció el concurso del traje más original de la época.
Para eso llamó a Leonor Gonzenbach, Miss Ecuador 1984; Cecilia Niemes, ex modelo y ahora empresaria; Fausto Valdivieso, periodista, y la actriz peruana Prisca Bustamante, los jueces.
San Miguel convocó al público para que participe. Aunque hubo mucha gente que vistió ropa de los 80, solamente nueve se inscribieron.
Al escenario subieron tres Michael Jackson (Verónica Baidal, Lorena Miranda y Juan Gabriel Pérez); una Laura Branigan (Leonora Guzmán), dos al estilo del grupo Flans (Samantha Ortiz y Mildred Andrade), otra con la imagen del grupo Alaska y Dinarama (Lorraine Guzmán), una a lo Cindy Lauper (María Isabel Romero) y dos rockeros (Juan Antonio Moreno y Édison Mosegue).
Pero el concurso no era solo vestir como cualquiera de esos personajes, pues ellos debían también bailar las canciones de esos artistas. Los Jackson bailaron Billie Jean y Beat it; la Alaska, Ni tú ni nadie y los rockeros, Another brick on the wall, de Pink Floyd y Rock n’ roll all nite, de Kiss; mientras los jueces del certamen escogían a los mejores sobre 10 puntos.
Para ellos, los más originales fueron Lorraine Guzmán, Moreno y Baidal. En ese orden ganaron un tour a Italia con gastos para dos personas, un viaje a la isla San Andrés, en Colombia, y una estadía en el hotel Barceló Colón Miramar, de Salinas.
El concurso terminó y la música siguió en Fizz. Igual ocurrió en El Sótano y bar Santé (anexos de Fizz), que proponían música tropical y rock latino, respectivamente.
Eran más de las 04h00, la noche parecía interminable, el objetivo era bailar y revivir los 80, tanto que a nadie se le ocurrió siquiera saber quién mezclaba la música.