En la isla Santa Cruz se faenan de diez a quince reses por semana, lo que no abastece la demanda, especialmente del sector turístico que tampoco puede ingresar carne del territorio continental ecuatoriano, debido a la prohibición dispuesta por el Servicio Ecuatoriano de Sanidad Agropecuaria (SESA) para controlar posibles casos de aftosa.
Empresarios turísticos expresaron su malestar por la medida que rige desde julio pasado, lo que limita el menú a los turistas. El ex director del SESA en Galápagos, Christian Zambrano, pidió al director ejecutivo de la entidad, Bolívar Vargas, el pasado 17 de agosto, disponga “a quien corresponda se califique con urgencia a proveedores que puedan enviar carne a Galápagos”.
Pero la solicitud no tuvo respuesta. Franklin Falconí, director del SESA en Galápagos, dijo que la medida no se puede rever mientras haya presencia de aftosa en el continente.
Pero el empresario turístico David Balfour insistió en que hay empresas en el territorio continental ecuatoriano que pueden asegurar el envío de carne de calidad.
“La carne de las vacas en Galápagos es buena, pero no abastece la demanda y los procesos de faenamiento son inadecuados”, insistió Balfour, quien recordó que hasta agosto pasado se compró el producto en el territorio continental.
Falconí dijo que del 8 al 12 de noviembre habrá una reunión para analizar el tema. Los más afectados son quienes tienen embarcaciones con capacidad para más de cincuenta personas, debido a que muchos solicitan platos a base de carne de res o cerdo, dijeron empresarios turísticos. “Carne hay, pero no lo suficiente para todos”, reiteró Balfour.