Dos mujeres peruanas, madre e hija, fueron detenidas y acusadas de asociarse ilícitamente para mantener secuestrado en Haití a un niño ecuatoriano de 7 años al que se habían comprometido reunir con sus padres residentes en Nueva York, informaron este martes las autoridades.
Martin Ficke, agente especial a cargo de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) y David N. Kelley, fiscal federal del distrito sur de Nueva York, identificaron en un comunicado de prensa a las detenidas como Tomasa Camacho y su hija Rita Georgina Sandoval Camacho.
Tomasa Camacho fue arrestada el 18 de octubre del 2004 en Nueva Jersey y compareció el lunes ante una corte federal de Manhattan, que ordenó su arresto. Sandoval Camacho fue arrestada el 16 de octubre del 2004 en República Dominicana, donde retenía al menor ecuatoriano que fue liberado por las autoridades, y pronto será trasladada a Estados Unidos, señala la nota de prensa.
La acusación, difundida el lunes, señala que ambas mujeres acordaron con una pareja residente en Nueva York traer ilegalmente a Estados Unidos a su hijo e hija, ambos menores de edad, tras un pago de 23.000 dólares.
En fecha cercana a noviembre del 2003, los menores viajaron con sus abuelos en autobús desde Ecuador a Lima, Perú, donde quedaron al cuidado de cómplices de las dos mujeres, según la nota de prensa.
En febrero del 2004, los cómplices enviaron a la niña por avión a Nueva York desde Lima vía Brasil, y notificaron al padre que pronto le enviarían al niño, que entonces tenía seis años.
El 8 de mayo del 2004, Sandoval Camacho y el niño presuntamente viajaron a República Dominicana y, dos semanas después, siguieron a Haití.
Según la acusación, Sandoval Camacho presuntamente cobró en mayo 5.000 dólares adicionales al padre para enviarle el niño a Estados Unidos, y luego en agosto le pidió otros 10.000 dólares.
La nota de prensa señala que agentes del ICE grabaron conversaciones telefónicas que el padre sostuvo en septiembre con Tomasa Camacho, quien desde Nueva Jersey le pedía pagos adicionales a cambio de la libertad del menor.
De ser halladas culpables, las acusadas podrían ser sentenciadas a hasta cinco años de cárcel cada una.