Mercedes y María del Carmen Álvarez Galindo, de 75 y 70 años, respectivamente, dijeron ayer que no logran conciliar el sueño por las noches, desde que el jueves pasado sujetos que ingresaron a su propiedad para robar las golpearon junto a sus otros tres hermanos, de quienes fallecieron dos a consecuencia del maltrato.
Con sus rostros amoratados por los golpes y la pena por la muerte de sus dos hermanos, David y María Jesús, de 80 y 75 años, ambas mujeres intentan retomar sus labores en el campo, aunque aún no regresan a su vivienda ubicada en la finca de su propiedad en la Villa Dolorosa, de la parroquia Tarqui.
Junto con ellas su hermano menor, Manuel Salvador Álvarez Galindo, de 65 años, quien también sobrevivió al ataque, es el único que ha vuelto a la finca, pero solamente para alimentar al ganado.
Los cinco hermanos, cuyas edades oscilan entre los 65 y 80 años, fueron atacados la madrugada del jueves pasado por un grupo de sujetos que les robó 150 dólares.
Según el médico forense, Homero Ledesma, la causa de la muerte de David y María Jesús Álvarez Galindo fue asfixia por sofocación y maltrato físico.
“Los delincuentes se equivocaron, pensaron que como somos personas solas y mayores teníamos ahorrado dinero o guardábamos joyas, pero la agricultura da para sostenerse y no para reservar nada”, señaló Manuel Álvarez.
Mercedes Álvarez contó que el jueves pasado fue amarrada de pies y manos por dos sujetos que ingresaron a su propiedad. La mujer no especificó el número de delincuentes. “Esto se ha vuelto normal en esta población, por la falta de control policial”, resaltó.
Rocío Toral Torres, funcionaria de la Tenencia Política de Tarqui, informó ayer que el domingo pasado se produjeron dos intentos de robo, uno en el centro parroquial y otro en el barrio Rosa de Oro.