Los jóvenes analizaron en una semana dos posturas acerca de la sexualidad; mientras en Quito se reunió la quinta asamblea por los derechos sexuales y reproductivos, en Guayaquil cerca de mil estudiantes participaron el 1 de octubre de charlas en pro de la abstinencia sexual.
Sexo. Alguien lo dice en voz alta y esa palabra de cuatro letras deja tras de sí una estela de rubor y risitas tímidas.
Un grupo de 60 jóvenes ecuatorianos de Quito, Guayaquil, Cotopaxi y Los Ríos conversaron sobre el tema. Mestizos, indios, negros, bisexuales, homosexuales y heterosexuales aportaron con ideas.
El lugar escogido por la Red Nacional de Jóvenes (RNJ) para organizar la Quinta Asamblea Nacional por los derechos sexuales y reproductivos de los jóvenes, fue el hotel Tambo Real, en Quito. Desde el viernes pasado hasta hoy, representantes de 32 organizaciones juveniles, de entre 15 y 25 años, evalúan los avances en el cumplimiento de los derechos sexuales de la juventud en Ecuador.
Ellos no fueron los únicos que analizaron temas de sexualidad este mes. El pasado 1 de octubre, el orientador evangélico Nelson Zavala dictó charlas de abstinencia sexual en los colegios Torremar, Santo Domingo de Guzmán, Zurcos, La Moderna Sergio Pérez Valdéz y Ágora. Y así, dos posturas se enfrentan. Mientras la primera propone el cumplimiento de los derechos sexuales juveniles, la segunda defiende la abstinencia sexual.
Andrés Minda, líder de la RNJ, opina que el derecho sexual más irrespetado es el que garantiza a las mujeres embarazas el no ser rechazada en el trabajo o en la institución educativa.
“Esas chicas no solo deben ser reintegradas al colegio, sino que el establecimiento debe cubrir todas sus necesidades. Los rectores que promuevan actitudes discriminatorias deberán ser sancionados. No basta con que se reivindique el derecho. Se necesita justicia”, dijo Minda.
La frecuencia de los embarazos en adolescentes es alta. Según datos publicados en el 2003 por este Diario, 16.000 guayaquileñas menores de 19 años se convirtieron en madres en medio de complicaciones económicas, familiares y de salud. 5.000 de ellas eran menores de 15 años y 834 chicas, también menores de 15 años, ingresaron a la maternidad Enrique C. Sotomayor con abortos iniciados en otros lugares.
“El joven no es un ente irresponsable, como ha sido encasillado durante mucho tiempo. Los adultos también pueden ser promiscuos y es este sistema carente de educación sexual plena lo que provoca esas situaciones. La prohibición sin argumentos es el origen de la irresponsabilidad sexual”, comenta Eugenia Foster, otra participante de la asamblea.
La Red cuenta con el apoyo de instituciones extranjeras como la PPFA (Planet Parenthood Family Asisstence) que entrega un promedio de 70.000 dólares anuales, y las Naciones Unidas. Los principales obstáculos para ejercer los derechos sexuales y reproductivos, dice María José Muriel, vocera de la RNJ, son los límites y las influencias religiosas que el medio transmite a los jóvenes. “A las embarazadas no les dejan entrar a los colegios católicos y eso preocupa”, dice mientras que Andrés cuestiona las charlas de abstinencia que dio el orientador Nelson Zavala. “Eso de firmar una garantía de abstinencia es irrespetar estos derechos de los jóvenes. Nosotros decidimos cuándo y con quién hacer el amor”, afirma.
Pero no todos están de acuerdo con Andrés. Roberto Coronel, de 16 años, dijo que la charla le pareció útil, “porque muchas veces caemos en la tentación carnal y no medimos las consecuencias de dar un paso para el cual aún no estamos preparados”.
A los jóvenes se les dio una credencial para llenar con sus datos y donde constaba un texto que establecía un pacto de llegar vírgenes al matrimonio. Tenía una frase: “Este es mi regalo para ti, mi pureza sexual”.
Esta actividad, que se realiza desde 1999, busca reducir el índice de embarazos precoces y enfermedades de transmisión sexual. Un estudio realizado por Aprofe entre 2001 y 2003 señala que el 76% de jóvenes inicia su vida sexual entre los 15 y 18 años; el 14%, entre los 19 y 24; y, el 10%, entre los 12 y los 14 años.
La RNJ busca que los anticonceptivos de emergencia estén al alcance de los jóvenes y que la píldora del día después (que se puede ingerir hasta tres días luego del coito para evitar embarazos) sea una opción.
Las decisiones de la asamblea llegarán al Consejo Nacional de Salud junto con el pedido de proclamar el 12 de septiembre día de los derechos sexuales y reproductivos de jóvenes.