El Gobierno arremetió hoy contra el sindicato de la Salud pública al anunciar la apertura de 30 procesos de despido contra miembros de esa organización, que el lunes declaró una huelga indefinida por aumentos salariales.
El ministro de Trabajo, Raúl Izurieta, indicó que los procesos administrativos se han abierto contra 30 sindicalistas, luego de una inspección que agentes de su dependencia efectuaron por varios hospitales.
Izurieta explicó que a esos empleados de la salud pública se les aplicará un "visto bueno" o proceso para despedirlos por falta injustificada a su lugar de trabajo.
El "visto bueno quiere decir que los empleados involucrados pierden su trabajo y no pueden recuperarlo", precisó.
El ministro admitió que los despedidos podrían demandar al Estado, pero insistió en que "no podrán volver a sus empleos".
Más de 14.000 empleados de los hospitales públicos de Ecuador llevan adelante una huelga en demanda de la asignación de los recursos que el Gobierno ofreciera a comienzos de año para aumentar los salarios en el sector.
Varios de los sindicalistas en huelga se sacaron hoy sangre con jeringas para pintar una pancarta con sus exigencias.
El sindicato ha amenazado con radicalizar la protesta si el Ejecutivo no satisface sus demandas y ha ratificado que no les amedrenta el inicio de sumarios laborales contra algunos de sus miembros.
La dirigente del sindicato Cecilia Hidalgo explicó a la emisora Radio Quito que "es el Gobierno el que está incumpliendo" con los acuerdos salariales suscritos en febrero pasado, cuando el Ejecutivo suscribió un contrato colectivo de trabajo que incluía el aumento salarial.
La sindicalista indicó que mañana, miércoles, tendrá una reunión con las autoridades del Ministerio de Salud para intentar encontrar una solución a las demandas del sindicato.
Hidalgo también acusó al Gobierno de no atender a los hospitales públicos y aseguró que varios centros de salud estatales están en crisis por la falta de recursos.