Sábado 02 de octubre del 2004 | 00:00 Migración

OIT denuncia la discriminación laboral en varios países de la UE

EFE | GINEBRA, Suiza

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) afirmó hoy que en Bélgica, España, Italia y Holanda se registran tasas promedio de discriminación laboral de hasta el 35 por ciento entre los trabajadores inmigrantes, un fenómeno que a largo plazo podría atentar contra el bienestar económico de Europa.
 
Según estudios realizados por la OIT en esos países como parte de un proyecto auspiciado por la Unión Europea (UE), "si no se adoptan medidas para contrarrestar la reducción de la fuerza laboral en Europa debido a las tendencias demográficas negativas, la consecuencia podría ser una escasez de mano de obra".
 
Esto provocaría "una reducción del Producto Interior Bruto (PIB) del 22 por ciento con respecto al nivel esperado para 2050", explicó el responsable del Programa sobre Migración Internacional de la OIT, Patrick Taran.
 
El experto señaló que los referidos estudios han revelado que "de tres solicitudes de trabajo de inmigrantes, más de una es rechazada o no es considerada por los empleadores, mientras que las presentadas por nacionales con idénticas calificaciones son tomadas en cuenta".
 
La organización laboral investigó la amplitud de la discriminación en los cuatro países citados tomando como referencia que una búsqueda de trabajo consta principalmente de tres etapas: el primer contacto (llamada telefónica o envío de currículum), la invitación a una entrevista personal y la oferta de trabajo propiamente dicha.
 
Los resultados indican que el país donde más se descrimina en la primera etapa es Italia, seguida de España, Holanda y Bélgica.
 
Cuando se produce el primer contacto personal (segunda fase), italianos y belgas muestran igual tasa de discriminación, seguidos de holandeses y españoles, mientras que en el momento de la oferta de trabajo la discriminación es menor en todos los casos.
 
El proyecto de la OIT tiene como propósito ayudar a unos 27,5 millones de trabajadores emigrantes que viven en Europa (4 por ciento de la fuerza laboral) para que logren una mejor integración y contrarrestar las percepciones negativas los supuestos efectos que su presencia tiene en el desempleo, los salarios y la seguridad social.
 
Sin embargo, Taran afirmó que ocurre lo contrario, pues los recién llegados contribuyen a estimular el crecimiento sin inflación, mientras que su exclusión social puede afectar seriamente a la productividad y fomentar el conflicto social.
 
"La discriminación no sólo es equivocada e ilegal, sino económicamente problemática", aseguró.
 
Según las Naciones Unidas, Italia, Grecia, República Checa, Estonia, Letonia, Eslovenia y Armenia tendrán para 2050 poblaciones con una edad media superior a los 51 años.
 
Taran indicó que las principales causas de discriminación laboral son el color de la piel y la nacionalidad, pero dijo que hay motivos menos evidentes, como los prejuicios que se tienen sobre la idiosioncrasia y hasta las costumbres alimentarias de personas de un país específico.

 

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