Las autoridades de EE.UU. anunciaron ayer la detención de 31 extranjeros con antecedentes penales procedentes de trece países, la mayoría de América Latina.
Los arrestos se realizaron en los condados de Broward, Miami-Dade y Palm Beach, en una operación que duró tres días, informó Michael Rozos, director de la Oficina de Detención y Deportación de Inmigración y Aduanas.
Del total de inmigrantes, 24 son residentes permanentes de EE.UU., pero según una ley, al cometer un delito grave están sujetos a la deportación.
Los aprehendidos son de Alemania, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Perú, Reino Unido, Turquía y Venezuela.