Dolor, llanto y tristeza en los católicos de Tulcán se apreció la mañana de ayer, durante la llegada de los restos mortales de monseñor Vicente Ponce Rubio (68 años), vicario de la Diócesis de esta ciudad, quien falleció el 22 de septiembre en Nueva Jersey (EE.UU.).
Monseñor Ponce, quien murió con cáncer de páncreas, fue considerado por los católicos y la Curia como el pastor que dedicó toda una vida a la labor social y evangelizadora.
Cientos de feligreses recibieron el féretro al ingreso a Tulcán para luego en caravana recorrer la ciudad y llegar a la catedral.