Si la demanda del gobierno de los Estados Unidos prospera la industria quebraría, pues tendría que pagar una indemnización de 280 mil millones de dólares, mayor al valor de sus activos.
Las grandes industrias tabacaleras estadounidenses reconocieron ayer que venden un producto que provoca la muerte, mientras intentan rebatir los argumentos del gobierno, que las acusa de engañar al público durante años y les reclama el pago de 280.000 millones de dólares.
El gobierno, a través del fiscal Frank Marine, afirma que las tabacaleras tienen publicidad que apunta a los jóvenes para transformarlos en adictos, que han ocultado por años las pruebas sobre los riesgos del tabaco, y que mienten al decir que los cigarrillos light son más seguros.
“Se los llame light o ‘con menos alquitrán’, no existen los cigarrillos sanos. Vendemos productos peligrosos”, reconoció Ted Wells, abogado de Philip Morris, en el segundo día del juicio.
Los abogados de las empresas tabacaleras declararon que no hay alguna conspiración entre ellas para mentir y engañar al público, que han informado de los riesgos que acarrea el consumo del tabaco, que ya no esconden más que su producto es peligroso, por lo que deben ser juzgadas por su comportamiento actual y no por el pasado.
La decisión final estará en manos de la jueza federal Gladys Kessler, quien preside las audiencias en un tribunal de la capital estadounidense. Para ganar el caso, el gobierno debe demostrar que hubo conspiración y que continuará.
Según el diario The New York Times, es el caso civil más grande que se haya llevado a juicio bajo la Ley de Organizaciones Influenciadas por el Crimen Organizado y la Corrupción y tiene el potencial de dejar fuera del negocio a las compañías.
El rotativo explica que la clave del juicio es una reunión que en 1953 mantuvieron los directores ejecutivos de las principales compañías cigarreras del país y funcionarios de la más importante empresa de relaciones públicas en el hotel Plaza de Manhattan.
El Times señala que los abogados de las compañías afirman que la cita sirvió para establecer una organización para la investigación, ahora extinta, a fin de estudiar la relación entre fumar y la salud.
Los abogados del gobierno, según el diario neoyorquino, dicen que la reunión condujo a “una conspiración generalizada de engaños que sigue vigente”, que se refleja “en una estrategia armada cuidadosamente para tergiversar la naturaleza adictiva de los cigarrillos, mentir sobre los riesgos a la salud del humo pasivo y dirigir las campañas publicitarias a los jóvenes para mantener una gran población de fumadores.
TABACOS
Las acusadas
Las empresas acusadas son: Philip Morris USA; RJ Reynolds, Liggett; Lorillard Tobacco y Brown and Williamson.
Quiebra
La demanda podría causar la bancarrota de la industria tabacalera, pues el valor de las empresas es inferior a la indemnización, fijada en 280.000 millones de dólares.
Millones
La industria del tabaco mueve 85.000 millones de dólares en EE.UU. en ventas de cigarrillos, cigarros o tabaco suelto y emplea a 400.000 personas. Se estima que hay en EE.UU. unos 45 millones de fumadores.
Indemnización
En 1998 las tabacaleras aceptaron pagar 206.000 millones de dólares a 46 estados, en 25 años, para cubrir los gastos que ocasionan los fumadores al sistema de salud.