El niño José Luis Vera, de ocho años de edad, sufrió graves heridas luego que un rottweiler le ocasionara múltiples mordidas en su cuerpo. Según versiones de testigos el menor iba rumbo a la casa de una vecina cuando el perro se abalanzó sobre él y lo mordió.
“El animal no hacía caso ni a su dueña, porque ella le decía que soltara a mi hijo. Pero este le mordía más la pierna hasta que logramos quitárselo”, contó Teresa Vera, madre del niño que se encuentra bajo vigilancia médica en un centro de salud de la localidad Piñas, provincia de Pichincha.
Andrea Calle, directora del centro de salud, señaló que el menor presenta heridas de dos y ocho centímetros de longitud en sus piernas y que compromete la piel y parte del tejido muscular.
Los vecinos de la zona temen que el can siga atacando a las personas, por eso solicitan que sea sacrificado. Por su parte, las autoridades sanitarias procedieron a llevarse el animal para mantenerlo en observación por diez días para determinar si tiene o no rabia. Si continúa agresivo, será sacrificado, señalaron.
Lo que dice la ley
El artículo 472 del Código Penal señala que “es reo de heridas o lesiones inintencionales el que las ha causado por falta de previsión o precaución y será reprimido con prisión de 8 días a 3 meses y multa de 6 a 12 dólares”, lo que podría aplicarse a dueños de animales que causen heridas o muerte.
En el caso de la muerte también se aplica el artículo 459 del Código Penal por homicidio no intencional, que establece prisión de 3 meses a 2 años y multa de 8 a 31 dólares.
Adicionalmente, el Código Civil señala en su artículo 2253 que “el dueño de un animal es responsable de los daños causados por este, aun después que se haya suelto o extraviado”, y el artículo 2254 del mismo código agrega que “el daño provocado por un animal fiero del que no se reporta utilidad para la guarda o servicio de un predio, será siempre imputable al que lo tenga”.