El Congreso Mundial de Movimientos Humanos e Inmigración, que se celebró hasta ayer durante los últimos cuatro días en el marco del Fórum Barcelona 2004, instó a generar la voluntad política de “compartir la responsabilidad” de la gestión de los flujos de personas.
Las conclusiones de este foro fueron leídas ayer en la sesión de clausura del congreso, en el que intervinieron 269 exponentes de 64 países.
El congreso abogó por la creación de una “coalición de intereses” entre países que permita establecer formas de migración más ordenadas.
“La movilidad humana puede ser un verdadero vehículo para el completo desarrollo del potencial humano”, afirmó el director de la División de Migraciones Internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Manolo Abella.
El representante de la OIT fue el encargado de exponer las conclusiones de la reunión en su sesión de clausura, en la que también participó el presidente del Congreso de los Diputados español, Manuel Marín, el consejero jefe del Gobierno regional catalán, Josep Bargalló, y el alcalde de Barcelona, Joan Clos, entre otras personalidades.
El documento final de los debates señala además la necesidad de dedicar “muchos más recursos a la prevención de conflictos que acaban en caos y fuerzan los movimientos masivos de refugiados, y a compartir equitativamente las necesidades y responsabilidades que las han ocasionado”.