Julia Tenesaca, abuela de los niños Álex Sebastián y Ángel Eduardo Reinoso Bautista, de 7 y 9 años, que permanecen aislados en Costa Rica desde marzo pasado, tras ser abandonados por traficantes de migrantes que contrataron los progenitores para llevarlos a Estados Unidos, expresó ayer su alegría por el retorno de su nietos a Cuenca, “posiblemente para el fin de semana”, según le indicaron en la Defensoría del Pueblo.
Los menores junto a Julio Peñaloza Jiménez, de 5 años, oriundo de Quito, fueron aislados por las autoridades costarricenses cuando detectaron la ilegalidad de los documentos y trasladados a un albergue del Patronato de la Infancia.
La mujer dijo que la mañana del lunes pasado estuvo en la Defensoría del Pueblo en Quito, donde le informaron que los pequeños llegarían este fin de semana al país.
Francisco Rubio, de la Defensoría del Pueblo, quien confirmó la versión, señaló que tras la legalización de un documento en la Procuraduría General del Estado y el Consulado de Costa Rica se espera que los niños sean entregados a José Rodríguez Borja, abogado del Comisionado de la Defensoría del Pueblo de Ecuador, en América del Norte.
“Todo está listo porque se cubrió con pasajes y gastos, y esperamos su retorno en los próximos días”, dijo Rubio.