La comunidad del colegio salesiano Cristóbal Colón de Guayaquil está apenada porque el padre Jorge Ugalde Paladines, actual rector general del plantel, se trasladará a Ibarra según la disposición de los superiores de la comunidad.
Joaquín Barros, presidente del Comité Central de Padres de Familia, sostiene que este sentimiento es general, pues el padre Ugalde ha impulsado el desarrollo del establecimiento y como verdadero hijo de Don Bosco es ejemplo de amor, entusiasmo y solidaridad.
Sobre este mismo tema el propio sacerdote aclara que le dará nostalgia dejar Guayaquil, pero hay que trabajar donde lo necesiten. Agrega que extrañará a sus alumnos, mas está seguro que en la capital imbabureña encontrará gente a quien servir.
Fecunda labor
El traslado del padre Ugalde ocurre después de dirigir por tercera ocasión el Cristóbal y desempeñar el cargo de prorrector de la Universidad Politécnica Salesiana de Guayaquil.
Antes de estas labores dirigió los colegios de Ibarra y Quito, fue decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Católica de Guayaquil, y desempeñó funciones de organismos vinculados a la educación católica ecuatoriana y continental.
Nacido en el cantón manabita Rocafuerte, en abril de 1928, y ordenado sacerdote en Turín, Italia, en 1956, Ugalde dice que le gustan los dulces de su pueblo natal, los mariscos y la sal prieta.
Asegura que mientras estudiaba en Europa, escuchaba el pasillo Manabí, y que aún lo tararea en las reuniones con familiares y amigos. No le cuesta sonreír –explica– ni tampoco identificarse con los muchachos, aunque tiene que andar bien “puestas las pilas”, porque aquellos cambian de un día para otro y se necesita entenderlos.
Ugalde es partidario de la educación de calidad acorde con el siglo que se vive y que satisfaga las necesidades de la juventud. Precisa sin embargo, que todo eso debe llevar impregnada la solidaridad del individuo con sus semejantes.
Su color es el azul y la naturaleza para él representa el gran libro de Dios, donde se goza de sus bondades.