El barco ecuatoriano de nombre Tiwintza, que transportaba migrantes y fue detenido en noviembre del año pasado, en Costa Rica, tras permanecer varado desde esa fecha, causa problemas sanitarios por su mal estado.
La embarcación está detenida en el Centro de Estación de Guardacostas del Puerto Punta Arenas del país centroamericano, según un boletín enviado ayer por la Cancillería.
La información agrega que hasta el momento nadie ha reclamado su propiedad.
La nave Tiwintza, con la matrícula P-04-478, fue detenida el pasado 18 de noviembre, cuando fue abandonada a la deriva en aguas costarricenses con 101 inmigrantes, que pretendían viajar por mar a Guatemala para luego seguir la ruta a México y llegar de manera ilegal a su destino final Estados Unidos.
Según las autoridades ecuatorianas, se estudia la posibilidad de destruir la embarcación por su avanzado estado de deterioro.
“El sistema eléctrico se encuentra sulfatado y se requeriría cambiar todo el sistema incluyendo baterías. El tanque de combustible está oxidado y el barco no es apto para realizar labores operativas, su casco es de madera y presenta fisuras”, según las autoridades. La información agregó que “el cuarto de máquinas y el compartimiento en proa fue utilizado como letrina por sus ocupantes por lo que se encuentra contaminado con materia fecal”.
La falta de mantenimiento, la inclemencia del clima y el movimiento del mar contribuyeron a la destrucción del navío, señaló el boletín.